En este blog trataremos temas jurídicos y no jurídicos de interés para los lectores, sin restricciones ni censuras
miércoles, 21 de noviembre de 2012
El desencanto
Allá por la mitad y finales de los años 80, milité en las juventudes de uno de los partidos mayoritarios del momento. Fui a cursos de cursos, aprendí de idelogías y pensamientos, conocí del líderes que me hablaban de ética, de consecuencia en la actuación con los principios, de tantas cosas....
Algunos me vendieron la idea de que tenía buen perfil para ser uno de los futuros líderes políticos y la verdad, me la creí. Mi excusa, la juventud e inexperiencia.
En los años 90, se dio la triste realidad. Corrupciòn y más corrupción, olvido de principios y arrodillamiento frente a los grandes intereses nacionales y extra nacionales.
Si en algún momento fui dejando botadas mis convicciones religiosas más profundas, yo que estudié en escuelas y colegios católicos, llegó el momento de botar otras convicciones más terrenales.
Mis líderes de pies de barro, pobres cucarachas desnudas que vendieron pedazos de patria por regalitos.
Nepotismo, corrupción, tráfico de influencias, mentiras, todo eso y más lo vi en mi paso por la Administración Pública.
En algún momento tuve la tentación de salir a vomitar luego de una reunión de las cosas que vi y que tal vez, con mi pasividad ayudé a hacer.
En algún momento me tape la nariz por el infinito olor a mierda que muchos expelen de sus manos ambiciosas.
Ahí nació el desencanto.... ahí nació la verguenza.
Hoy, ya en la segunda década del segundo mileno, la cosa va peor y de mis convicciones solo quedan ruinas.
Veo tantas costa ricas en minúscula y no me gustan. No me gusta el abismo que cada vez siento entre todos, entre los que habitan condominios y van a colegios privados y aquellos que viven en casas de 80 m2 y deben salir a trabajar a maquilas. NO me gusta los abismos sociales que ya algunos ni siquiera imaginan que existen.
Maldita sea, en quien creer? En quien confiar? Porque putas no hay alguien que haga las cosas sin que detrás haya una inmensa maraña de podredumbre?
Hoy me pregunto, si vale la pena la democracia, si hay un futuro más allá de los malls, los farsantes y las costas ricas que estamos creando.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Amo esta patria con todo mi corazón, me dio cobijo a mí y a mi familia cuando más lo necesitábamos, nos permitió a mí y a mis hermanos educarnos, este país nos dio abrigo y oportunidades y desarrolle un amor tan grande y celoso que me hace levantar orgulloso la frente, con lágrimas canto “el himno nacional” o con gran cariño “Soy TICO”, mi corazón se enternece por LA APTRIOTICA, pero a como hoy día soy consciente de que esa Costa Rica ya no existe, esta es tierra de ladrones y oportunistas, sujetos despiadados que no les importa nada más que ellos, que están dispuestos a matar por lo que creen que es suyo, que si tiene la oportunidad te roban y te siguen para que cuando adquieras salario; robártelo de nuevamente, sujetos que son capaces que prostituir a la madre a cambio de un par de dólares, y si COMPAÑEROS ESTOY HABLANDO DE LA CLASE POLÍTICA.
ResponderEliminar