miércoles, 26 de septiembre de 2012




Cuando una alumna me hizo ayer el comentario de como se podría aplicar mi primera intervención en este blog a la situación de un diputado de un Partido religioso, el cual periódicamente ha sido vilipendiado por sus opiniones, en primer término tuve algún intento de reacción, dada mi natural animadversión a la forma de pensar y actuar de dicho personaje.

 Sin embargo, escuchando la transparencia de mi alumna en su razonamiento, me dí cuenta que precisamente, la gracia de la tolerancia, del respeto al ser humano, - si uno quiere se consecuente-  es precisamente esa, respetar y aplicar las convicciones, inclusive para con aquellos con los cuales nunca estaremos de acuerdo.

Voltaire, siempre Voltaire, ateo para más señas, nos lo dijo hace muchos, muchos años, en una forma más diáfana:

"Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero daria gustoso mi vida por defender tu derecho a expresarlas." 

Voltaire

1 comentario: