miércoles, 26 de septiembre de 2012




Cuando una alumna me hizo ayer el comentario de como se podría aplicar mi primera intervención en este blog a la situación de un diputado de un Partido religioso, el cual periódicamente ha sido vilipendiado por sus opiniones, en primer término tuve algún intento de reacción, dada mi natural animadversión a la forma de pensar y actuar de dicho personaje.

 Sin embargo, escuchando la transparencia de mi alumna en su razonamiento, me dí cuenta que precisamente, la gracia de la tolerancia, del respeto al ser humano, - si uno quiere se consecuente-  es precisamente esa, respetar y aplicar las convicciones, inclusive para con aquellos con los cuales nunca estaremos de acuerdo.

Voltaire, siempre Voltaire, ateo para más señas, nos lo dijo hace muchos, muchos años, en una forma más diáfana:

"Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero daria gustoso mi vida por defender tu derecho a expresarlas." 

Voltaire

lunes, 17 de septiembre de 2012

Como reinventarse?



No se sí a todo el mundo le pasa, pero una de la grandes dudas que usualmente me asaltan, es el cómo hacer para reinventarme,  para trascender un poco de la mediocridad que el día a día lo sume a uno en cotidianidades, en lo políticamente correcto y en el cumplimiento cabal del ordenamiento jurídico. 
La repetición cansada de la misma ruta día a día, de las mismas caras, de las mismas cosas, puede ser más nociva que un vicio, por que te va corroyendo el alma día a día.
Tal vez el dar clases hasta el cansancio, tal vez este blog  o los inventos que por dicha la tecnología pone al alcance de uno, puedan ayudar a sobrevivir un día más.
Puede que haya muchas otras alternativas - de hecho se me ocurren varias no lícitas ni acordes con la moral, el orden público y las buenas costumbres- pero, obviamente, la sociedad impera en el actuar de este Juez de un país del tercer mundo.    

sábado, 15 de septiembre de 2012

De errores personales y sanciones


Ultimamente hemos visto varias metidas de pata de diferentes personas en redes sociales. Desde el tombo nazi hasta gente que hace comentarios tontos sobre su labor o realiza publicaciones que socialmente se ven como inadecuadas o poco oportunas.
Ante esos errores, hemos visto consecuencias serias. Desde despidos, hasta linchamientos cibernéticos y en algunos, hemos sentido un discreto placer de las consecuencias sufridas por los culpables.
Sin embargo, me caben dos inquietudes ante el devenir que se está  dando al error sufrido por medios cibernéticos.
Por una parte, no hay duda que los linchamientos cibernéticos no distan mucho de otras formas de justicia popular, en donde los derechos de los involucrados a ser oídos y a ejercer su defensa han sido poco menos que una burla cruel.
Se opta por la sanción (aunque sólo sea moral), sin mucha reflexión, dejándose llevar por la opinión popular, la masa, en donde todos somos uno y no pensamos.
Ante la poca reflexión y la mucha emoción los derechos ciudadanos son un mero remedo de papel.
Por otra parte, los principios de racionalidad y proporcionalidad en las sanciones que impone la administración a los "culpables", son una sombra. La realidad es que el jerarca sanciona, para satisfacer la opinión popular, mas no con plena conciencia de que el despido o la eliminación de derechos, debe ser la última opción y que bien podría imponerse sanciones menores.
El caso del tombo nazi en el año anterior es un buen ejemplo. Para los que me conocen, saben que mi forma de pensar, dista mucho del totalitarismo y mucho más de la derecha. También creo que el tipo fue especialmente estúpido al hacer lo que hizo y que su acción era totalmente contraria a sus deberes funcionariales. Pero despedirlo, someterlo al escarnio público, destrozarlo, no es lo más correcto.....  se hizo lo que más repudiamos de la ideología del fulano... contradictorio no?
Al igual que él, en el caso del estudiante de medicina con su comentario tonto del tzunami y de otro médico y hasta el caso de la tal Karina,  se actuó de manera populista, para la opinión pública, sin cerebro ni reflexión.  Eso no se vale.
Si se debe sancionar se hace, pero no tirar al "culpable" a los lobos para que lo devoren y se debe valorar bien la acción antes de hablar y actuar.